La feligresia pide Pan y Trabajo a San Cayetano

Este viernes es el día de San Cayetano, Patrono del pan, el trabajo y la paz. En Capital se celebra en la capilla del barrio San Román. Como todos los años, la procesión se realizará a partir de las 17.00 por calles aledañas a la capilla, ubicada en calle Gobernador de la Fuente. Luego se celebrará la misa en el club romancero.

La feligresía riojana se dispone a vivir un sentido día, cuando sus creyentes puedan pedirle por el pan y el trabajo, mientras que otros llegarán para agradecer su jornada laboral y poder tener un salario digno todos los meses. Bajo esas dos consignas fundamentalmente, sumándole la paz tan necesaria en el mundo entero, es que girará la procesión que se realizará por este Santo.


Según se consignó, la procesión saldrá a las 17.00 por calle Gobernador de la Fuente, ingresando a Vicente Bustos y dando vuelta por Urquiza hasta llegar a Avenida Roque A. Luna. Luego seguirá por Santa Fe, Vicente Bustos e ingresará nuevamente por Gobernador de la Fuente, donde se celebrará la misa en el Club San Román.

La jornada comenzará con la Santa Misa a medianoche, mientras que a las 7.00 se rezará el Rosario de la Aurora y a las 10.00 se celebrará una nueva misa.

Como es habitual, durante todo el día, los feligreses visitarán la capilla, donde está este Santo, en el barrio San Román. Cada año, una nutrida concurrencia acompaña esta procesión, en una provincia que es sumamente devota.

La historia de su devoción
Se trata de uno de los santos más populares del país; cada 7 de agosto se pide en sus oraciones por el trabajo y la prosperidad económica Estos sucesos históricos son el puntapié ideal para poder abordar, junto a los niños, las temáticas sociales que llevaron a determinados actores a ser fundamentales en la historia.

Cayetano de Thiene fue un sacerdote nacido el 1° de octubre de 1480 en Vicenza, una ciudad al noroeste de Italia. Comenzó sus estudios formales en Derecho en la Universidad de Padua y a sus 26 años se mudó a Roma para comenzar su carrera en la religión.

La formación académica lo capacitó para ocupar el cargo de secretario privado del papa Julio II (1443-1513). Tres años después del fallecimiento del sumo pontífice, Cayetano decidió convertirse en sacerdote en 1516.

Como presbítero, una denominación que se ejercía por aquellos tiempos para los miembros de mayor sabiduría de una comunidad, fundó la sociedad Oratorio del Amor Divino y la Orden de Clérigos Regulares Teatinos, una organización religiosa creada con el fin de promover ciertas prácticas del catolicismo como la oración, la vida relajada y santa, que se caracterizaba por costumbres austeras.

Una de los principales objetivos de Cayetano era la de renunciar a sus bienes individuales. A pesar de ser de una familia bien posicionada económicamente, donó todo su dinero y se mantuvo alejado de las limosnas. Con estos ideales instruyó a otros sacerdotes a continuar con los mismos lineamientos.

San Cayetano es recordado por sus esfuerzos por asistir a las personas pobres y a los enfermos en todos los viajes que emprendía y ciertas asociaciones que creaba con este fin, como Montes de Piedad. Durante la Reforma Protestante (1517-1648), revolución que se oponía a la Iglesia Católica, declaró: “Lo primero que hay que hacer para reformar a la Iglesia es reformarse uno a sí mismo”.

San Cayetano murió el 7 de agosto de 1547 a sus 66 años, luego de padecer una enfermedad. A pesar de encontrarse en este estado, se negó a descansar sobre un colchón. Su imagen bondadosa y desinteresada fue recordada por muchos y al poco tiempo se experimentaron diferentes milagros por medio de su intercesión. El 8 de octubre de 1629 fue beatificado por el papa Urbano VIII y canonizado el 12 de abril de 1671 por el papa Clemente X. Tal como señala la Agencia Católica de Informaciones- ACI Prensa, esta es la oración para pedirle a San Cayetano por cualquier necesidad:¡Oh glorioso San Cayetano! Aclamado por todas las Naciones; Padre de Providencia, porque con portentosos milagros socorres a cuantos te invocan con fe en sus necesidades. Te suplico me obtengas del Señor oportuno Socorro en las angustias presentes y sea ello prueba de la bienaventuranza eterna.

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