Imparables: PSG le ganó a Aston Villa y es bicampeón de la Supercopa de Europa

El equipo de Luis Enrique comenzó la temporada con el pie derecho y sumó un nuevo título a su vitrina, que no para de crecer. En el equipo inglés vio acción Buendía, pero no el Dibu ni Garnacho.

Comenzó la temporada oficial en Europa. La Supercopa le dio inicio al período 2026/27 con Aston Villa y PSG, los últimos campeones continentales, cara a cara. Uno, monarca de la Europa League. El otro, rey de Europa tras conquistar la Champions. No defraudaron, pese a estar todavía en modo ablande, tomando ritmo. Sin Dibu Martínez, aún descansando, ni Alejandro Garnacho, lesionado, el único argentino presente fue Emiliano Buendía, con una tarea de mayor a menor para los de Birmingham. Finalmente, fue victoria por 2-1 y nueva corona para los de Luis Enrique. Bicampeones en este caso.

El Dibu no fue el único pesado ausente en los Villanos. Tampoco estuvieron otros hombres clave como los ingleses Ollie Watkins y Ezri Konsa. Además, el equipo sufrió en este mercado la partida de jugadores importantes como Morgan Rogers (al Chelsea), el belga Youri Tielemans (al United) y el francés Lucas Digne, quien curiosamente volvió al PSG y estuvo en el banco en Salzburgo. Es un Aston Villa que todavía está en pleno armado, ante un conjunto parisino con muy pocos cambios y que puso en cancha desde el minuto inicial a todos sus titulares, salvo Dembélé (que entró en el inicio del segundo tiempo) y el español campeón del mundo Fabián Ruiz (sumó minutos en esa segunda parte). Además, presentó a su última joyita, Maghnes Akliouche, por quien abonó 50 millones de euros al Monaco.

Pese a las diferencias marcadas y a un dominio inicial del PSG, que incluyó el golazo del georgiano Kvaratskhelia, imposible para Marco Bizot (el suplente de Dibu) la balanza se emparejó pasada la media hora. Con su estilo directo, un buen John McGinn y un colaborativo Buendía, Aston Villa tuvo una serie de oportunidades muy claras, con Brian Madjo, de apenas 17 años, como protagonista. Después de desperdiciar algunas, el portentoso joven anotó de cabeza el empate. Se desquitó. Merecido por el desarrollo.

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