Resurge la tensión entre Karina Milei y Patricia Bullrich por el estancamiento del proyecto para eliminar la PASO

Cerca de la senadora están muy pesimismas y creen que no hay forma de que salga. En la Casa Rosada aseguran que están convenciendo a todos

El Gobierno oscila, según el sector político interno, en el diagnóstico sobre las negociaciones de la ley que más le importa aprobar a Karina Milei: la reforma política. En la Casa Rosada se muestran muy confiados, en especial cerca de la Secretaria General de la Presidencia. Pero en el mundillo de Patricia Bullrich, donde tienen el pulso del Senado, son abiertamente pesimistas: dicen que los votos no están, ni estarán.

“El fin de la PASO está bloqueado”, aseveran, sin pelos en la lengua. En ambos espacios sólo coinciden en que está firme la determinación de debatir el futuro de la PASO en el recinto en septiembre, o a lo sumo, octubre. “Diciembre está demasiado lejos”, deslizan tras las versiones de que se patee la discusión hasta el límite para forzarla.

El pesimismo de la jefa de los libertarios en el Senado se debe a los números que registra en la Cámara alta. “No es una cuestión de sonrisas, o no, esto es dos más dos”, dijeron en el bloque. Pero también a que está desencantada con la mesa política y con la (falta de) estrategia de Karina Milei.

La visita del Papa
Karina Milei no sólo posa para las fotos, sino que se pone al frente de los temas de relevancia. Y está decidida a digitar -y capitalizar para sí misma- la llegada del Papa.

El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, que había formado parte de la gestión de la histórica visita, salió a celebrar la confirmación en el prime time de las noticias apenas se confirmaron las fechas. Pero poco después, en la primera reunión oficial para empezar a diseñar el operativo con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, se puso a la cabeza la hermana del Presidente.

“Quirno quedó pintado”, dijeron en Balcarce 50 sobre el canciller que responde a Santiago Caputo y dejó de manejar la relación de manera directa con la Santa Sede -la copó “el Jefe” con su gente- a pesar de haber sido uno de los artífices de las gestiones para que se concrete la visita.

Es un capítulo más de la interna con el principal asesor presidencial. “Santiago sigue siendo tan influyente como siempre y maneja la botonera. Pero el tema papal se lo quedó ella, sin dudas”, sostuvieron en Balcarce 50.

Dicen en el oficialismo que Milei trajo a colación el tema del aborto para exagerar las coincidencias con la doctrina de la Iglesia. “Es parte de su batalla cultural personal y coincide”, deslizaron.

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